Comer mejor no debería obligarte a empezar cada semana desde cero. Te enseñamos a calcular la carne que utilizas realmente, elegir cortes útiles y organizar tu compra mensual con criterio.
Muchas personas quieren alimentarse mejor, pero terminan comprando por inercia.
Llegan al supermercado sin planificación, eligen lo que está disponible o descubren demasiado tarde que no tienen nada preparado para la comida del día siguiente.
El problema no suele ser la falta de intención.
Es la falta de un sistema sencillo.
Porque comer bien un día es relativamente fácil. Lo difícil es convertirlo en un hábito que puedas mantener sin pensar constantemente en ello.
No empieces preguntando cuánta carne “deberías” comer
No existe una cantidad mensual que sirva para todas las familias.
Depende del número de personas, la edad, la frecuencia con la que consumís carne, el tamaño habitual de las raciones y el resto de alimentos que forman parte de vuestra dieta.
Por eso la mejor manera de calcular tu compra no es copiar la cantidad de otra persona. Es observar lo que ocurre realmente en tu casa.
Durante una o dos semanas, apunta:
- cuántas comidas preparáis en casa;
- en cuántas utilizáis carne;
- cuántas personas comen;
- qué cantidad cocináis normalmente;
- qué cortes repetís;
- y qué productos terminan olvidados en el congelador.
Esa información te dará una cifra mucho más útil que cualquier recomendación genérica.
Una fórmula sencilla para calcularlo
Puedes utilizar este cálculo como punto de partida:
Personas × comidas con carne por semana × cantidad habitual por persona × 4 semanas
Por ejemplo:
2 personas × 3 comidas × 150 gramos × 4 semanas = 3,6 kilos al mes.
Los 150 gramos son solamente un ejemplo, no una recomendación nutricional. Sustitúyelos por la cantidad que realmente cocináis en casa.
Después añade un pequeño margen si recibes visitas, cocinas varias raciones a la vez o quieres tener alguna opción disponible para imprevistos.
La cantidad importa, pero la selección también
Comprar seis kilos del mismo corte puede parecer práctico, hasta que llega el momento de organizar treinta comidas iguales.
Una compra mensual útil necesita variedad, pero no una variedad aleatoria. Necesita piezas que respondan a situaciones diferentes.
Por ejemplo:
- Carne picada: para recetas rápidas, salsas, rellenos o albóndigas.
- Hamburguesas: para los días en los que necesitas resolver una comida sin renunciar a la calidad.
- Filetes: para cocinar en pocos minutos.
- Ragout: para guisos, cocina por lotes y platos que puedes preparar con antelación.
- Entrecot o chuletón: para una comida especial o para disfrutar del producto con una preparación sencilla.
La clave no es llenar el congelador.
Es que cada pieza tenga una función.
Organiza la carne por comidas, no solamente por kilos
Cuando recibas tu pedido, piensa en él como un conjunto de comidas futuras.
Puedes dividirlo en tres grupos:
- Lo que consumirás durante los próximos días.
- Lo que utilizarás para cocinar varias raciones.
- Lo que conservarás para las semanas siguientes.
Mantén refrigerados los productos que vayas a consumir dentro del plazo indicado en su etiqueta y congela el resto sin abrir el envase.
Para descongelar de forma segura, pasa la carne al frigorífico con antelación y colócala en una bandeja o recipiente que evite el contacto con otros alimentos. No la descongeles sobre la encimera. La AESAN recomienda la descongelación en el frigorífico y consumir o cocinar el alimento lo antes posible después de descongelarlo.
Sigue siempre las instrucciones específicas de conservación y la fecha que aparezca en cada envase.
El pack mensual nació de observar cómo compraban nuestros clientes
Nuestros clientes recurrentes repetían muchos de los mismos productos: carne picada, hamburguesas, filetes y cortes para cocinar durante la semana.
También encontraban dos dificultades:
- tener que construir el pedido pieza por pieza;
- y comprobar constantemente si cada corte estaba disponible.
El pack mensual nació para resolver esas dos cosas.
No inventamos una nueva forma de consumir. Organizamos una compra que muchas personas ya estaban haciendo.
¿Qué incluye el pack mensual?
El pack reúne aproximadamente seis kilos de carne de vacuno 100 % pasto:
- 2 kg de carne picada;
- 1,5 kg de filetes de primera;
- 1 kg de hamburguesas;
- 1 kg de ragout;
- 0,5 kg de entrecot o chuletón, según disponibilidad;
- y una botella de aceite de oliva virgen extra de 750 ml.
Es una selección pensada para cubrir diferentes comidas del día a día y permitirte probar varios formatos de nuestra carne.
Puedes adquirirlo como compra única si quieres conocer el producto o elegir la suscripción mensual si ya sabes que quieres incorporarlo a tu alimentación habitual.
Para dos tipos de personas
El pack está pensado especialmente para dos perfiles.
El primero es la persona que quiere empezar a invertir en una carne de mayor calidad, pero todavía no sabe qué cortes elegir. El pack le permite probar una selección variada, útil y fácil de cocinar.
El segundo es quien ya tiene claro cómo quiere alimentarse y no desea revisar la web cada semana, comprobar el stock o construir de nuevo el mismo carrito. Quiere recibir su carne, organizarla y tener esa parte de su alimentación resuelta.
En ambos casos, el objetivo es el mismo:
hacer que comer con criterio sea más fácil de sostener.
Comprar bien también es comprar con coherencia
Una buena compra mensual puede ayudarte a reducir la improvisación, aprovechar mejor cada pieza y evitar compras de última hora que no encajan con la forma en la que quieres alimentarte.
No se trata de perseguir una alimentación perfecta.
Se trata de crear un sistema realista que te permita elegir mejor de manera habitual.
Porque cuando una decisión tiene sentido, resulta mucho más fácil convertirla en costumbre.
Si quieres probar nuestra carne por primera vez o dejar resuelta tu compra habitual en un solo pedido, hemos preparado una selección con los cortes que más utilizas durante el mes.
Una compra. Diferentes comidas. Un origen que conoces.